jueves, 5 de enero de 2017

El exitoso.

Durante la secundaria yo éra el típico gordito de lentes, el típico nerd que se la pasaba con una revista de cómics, nunca salía, yo me la pasaba encerrado todo el tiempo,  nunca tuve una novia y no tuve más amigos que mi perro.

Pero algo que si tuve  fué una chica que se la pasaba molestándome  todos los días, se llamaba Laura,  élla se burlaba de mi, se burlaba de mi acné  y de mis lentes, élla no era muy bonita pero  tenía algo de cuerpo que éra con el cual se valía para tener novios,  todos  sus novios  sin omitir ninguno, me molestaban junto a ella.
Algunos de ellos me golpeaban bajo órdenes de élla.
Me llevaban a la parte de atrás de la secundaria  y me pegaban hasta llorar,  después  de éso se iban.

Tuve costumbre de llevar  pañuelos  y camisas  de más para cambiarme y limpiar la sangre.

Finalmente salí  de la secundaria, en la preparatoria me comenzé  a juntar  con otros tipos ellos me defendían  y me ayudaban con cierto tipo de cosas  por ellos conseguí  mi primer novia.
Mis mejores amigos.

Cuando por fin me llevaron al psicólogo  para tener atención y ayuda sobre los transtornos, pasó  mucho tiempo, gracias  a que mis padres tenían buena posición económica  me llevaron a una buena  universidad y a hacer maestría tiempo después.
Tengo un buen trabajo, laboro en la presidencia municipal, yo le doy el apoyo económico a familias de bajos recursos, Además, capacitación y ayuda para mujeres que viven bajo violencia familiar.

Mi jefe me pidió que fuera a revisar unos documentos del edificio y me fuí a checar los papeles.

Cuando abrí la puerta  para pasar a mi oficina  principal pude  ver a una mujer  con un bebe en brazos, piernas lastimadas, ojos morados y cicatrices visibles.

Éra  Laura, me quedé pasmado y me quedé parado  viéndola,  élla  ocultó su rostro  detrás de la cabeza de su hijo. Intenté reirme y en vez de éso  la perdoné y le ayudé.

miércoles, 4 de enero de 2017

Una pequeña sorpresa.

Justo pasaba el último año de curso en la Universidad,  estaba listo para  decirle adiós  a una generación que me  vió durante  5 años  seguidos, no me importaba mucho, pero éra necesario.

Y ahí  estaba élla, tan linda,  tan bonita como siempre,  sobre saliendo de todas las personas  y con su perfecto cabello con olor a dulcura.
Su mirada es tan linda que todas las personas voltean al verla no era sorpresa  verme  a mí siempre detrás de élla.

El día de la fiesta de fin de curso, ésa  que organizan los  chicos populares y las chicas que no tienen identidad, yo estaba invitado, me sorprendí por que yo no soy un chico popular pero tampoco  soy un retraído, así que me fuí a ésa mentada fiesta ésa mentada noche.

Para no hacer esta historia larga  la chica que me gustaba estaba ahí, Wendy se llama, se acercó  a mí y me comenzó a hacer plática,  estuve hablando con élla por un largo tiempo hasta que con unos pequeños  tragos  de mas  arriba, yo estaba listo para robarle un beso, ella cedió,  me besó.

Por un momento  me sentí  el hombre más afortunado, después  de unos besos y tragos de más la llevé al auto que me prestó  mi papá, y la llevé  a un hotel de paso, dejé en el estacionamiento el auto y la llevé de la mano a la habitación,  la ví,  tenía un vestido color  gris, estaba bastante lindo para ser un vestido, estaba algo pegado y resaltaba perfectamente su cuerpo su silueta éra perfecta, sus piernas estaban tan lindas  y provocaba que mi morbo se saliera de control, los tacones de color negro resaltaban sus tobillos y su pantorrilla tan linda.

Por fin había  llegado el día,  la besé por el cuello y comenzé  a desvestirla, le besé todo el cuerpo y escuchaba cómo élla suspiraba, me quité  la ropa y comenzó el coito.

Después de ésa  noche no la volví  a ver, le llamé para saber de élla, estoy en un hospital,  ¿Adivina quién tiene sida?

Entre la obscuridad.

Ayer por la noche que llegué del preparatoria,  me quedé  sentado frente a la computadora.
Para contarles ésto  tienen que tomar en cuenta  que tengo una hermanita de apenas 7 años,  és pequeña y juego mucho con élla,  cada que llega de jugar y me mira élla sabe que yo la buscaré. Así que se esconde y deja que yo la busque.

Hasta hoy, aparentemente éran las 7:30 de la tarde noche, como les comenté estaba sentado frente  a la computadora y sentí  cómo algo  me tocó  el hombro, rápido pensé en mi hermanita, así  que sin voltear comenzé  cuenta atrás desde  tres.

Me levanté  y caminé  hacia donde  escuché  los pasos correr,  salí de mi cuarto,  fuí al patio y  ví que una gran madera que estaba al fondo del patio; se movía y un sonido extraño provenía de aquel  mencionado rincón, tomé  mi teléfono para iluminar el lugar y justo cuando pude ver un algo moviéndose.

-Ya  llegamos!.
Éra mi mamá, quién tenía en brazos a mi hermanita.

De pierna a rueda.

Hace unos días postrado sobre la camilla,  estuve en el hospital y tuve una  serie de cirugías.
Me quedé  sin piernas.

Para apagar tu curiosidad,  un día después de salir de casa de mi mejor amigo, tomé mi motocicleta y me fuí a todo motor  a mi casa,  estaba tan entusiasmado por la motocicleta nueva que no me importaba andar a 120 K/h sobre una autopista de baja circulación, un camión de carga que transportaba lo que aparentaba ser carbón entró muy rápido a la autopista dejándome  sin espacio.

Para librar el golpe rápido mi brazo dió un ligero maniobrazo para no golpear el motor del camión sin embargo,  cuando dí la vuelta,  éra tarde.

Estuve en una habitación, donde  habían suficientes camillas para 3 personas, estuve solo durante 3 horas  cuando me trajeron aquí.
Un hombre de por lo menos 72 años entró por la puerta,   las enfermeras que lo tenían en brazos, lo dejaban recostado sobre la camilla que estaba apenas a 3 metros de distancia.

El hombre después de unos 10 minutos de estar solos y callados me dijo que cuál éra  mi sueño.
Asombrado  yo contesté:

-Hay una chica de la cual sigo y estoy enamorado, le juro és lo más bonito  que eh visto en el maldito mundo, y sigo pensando que no hay nada mas lindo que élla.

Con una voz cortada, y forzando la garganta para hablar, una voz débil  me hizo la siguiente pregunta:
-¿Y por qué dices que sigues enamorado, tuviste algo que ver en su vida?


-Sé que élla esta enamorada de mi, sé que ella piensa en mí en la misma manera en la que yo por élla,  sé que todavía se desvela y piensa si yo fantaseo con tomarla de la mano. Y la verdad es que sí,  muero por ir a su casa tomarla de la mano y escuchar cómo su corazón late cuando me abraza, pero no lo haré.


Con un aparente  sobre esfuerzo levantó   su cabeza y me dijo:
- Búscala, sí el amor que sientes, sabes que és  correspondido que nada  te detenga.

-No creo que sea lo mejor.
Le dije.



Un grande y largo silencio se apoderó  de la  habitación y el ruido de los autos  de afuera  entraba de manera  débil por los  vidrios y la plática  aburrida de las enfermeras estaba afuera.

Murió escuchándome, estuve tan pensativo en lo que diría que no me dí pcuenta  que su respiración había dejado de ser una realidad.
Una mancha roja brotaba de su vendaje.

Me comentó que el amor de  toda la vida lo vería ahora desfigurado y en una silla de rudas, que el sería un saco de años,  y ahora serían inservibles.
Pero que estaba listo  para verla y decirle el amor que sentía por la mujer de cabellera blanca, que se sentaba a ver novelas mexicanas a las punto de las  seis de la tarde.


No lo logró y justo ahora estoy sobre mi silla de ruedas con un ramo de rosas fuera de casa de la chica que me gusta.

martes, 3 de enero de 2017

El delincuente.

Ésa noche yo recuerdo  no parecía  de lo más  tranquilo,  ésta historia que le voy a contar es mía pues la viví  hace unos días.

Mi nombre es Arturo Cruces González soy policía  en la ciudad de Zaragoza Coahuila, tengo 3 hijos y una linda esposa, mi vida  es tranquila, llevo más de nueve años prestando servicios y me enorgullece trabajar como policía,  "Guardias del Orden " nos dicen las personas  que nos conocen,  y las que no nos  conocen nos llaman "Ladrones".

Pero como toda historia tiene su lado negativo,  les contaré el lado negativo.
Hace unos días recibí alerta de una  riña producto de un mal entendido  entre un vendedor de sustancias ilícitas y un comprador despistado.

Fuí hacia el punto de encuentro que me habían señalado en la comandancia, al llegar al punto desfundé mi arma y tras ver a ése joven huyendo de la escena traté de seguirlo.
Se metió  dentro de un callejón y tras  2 minutos  de correr las paredes de aquél  lugar estaban cerradas lo tomé del brazo y le pregunté que éra lo que hacía, él me dijo que estaba trabajando ya hace más de 2 meses  y medio,  que  éra un vendedor.  Le bajé la cabeza y lo tomé  por el hombro para inutilizar su brazo, puse mi dedo pulgar entre su cuello para darle una ligera molestia.

Cuando llegamos a la patrulla, ví su mirada buscando el suelo y tratando de  esquibar mi rostro.
Comenzé a conducir, y recordé los consejos que olvidé darle, la educación que le faltó,  y el padre que no estuvo ahí para mostrarle  lo que  trataba la vida.


Exacto, quien estaba en la parte de atrás de la patrulla  éra nada mas y nada menos que mi hijo de  19 años, quién estaría  preso por un largo tiempo.

La Ventana.

Tengo muchos  recuerdos y aunque no me gusta recordar les  contaré  más cosas.

Yo vengo de una familia  muy problemática  y  pasé por muchas  cosas,  mis padres se separaron  hace ya un tiempo y yo solo creo que tengo una fobia, y me la creó  mi madre.
Tengo más recuerdos de peleas  que cumpleaños festejados,  tengo más recuerdos de lágrimas  que comidas felices en familia.
Mi familia  no fué  la mejor pero me lo dió  todo siempre  que pudo.

Un día  después de una pelea  con mi padre, mi mamá   decía que estaba harta pues ya no aguantaba más la relación  con mi padre.
Nos decía que algún  día  se iría de casa, que tomaría  sus cosas y se iría  sin decir adiós.
Decía  que esperaría  que nos fuéramos  a la escuela  para irse.

Pensándolo bien, tenía  sentido, pues  mi padre trabajaba todo el día  llegaba a las  seis  de la tarde.
Desde ése  día, cada que salía  de la primaria corría  a casa pera ver a mi mamá, subía las escaleras lo más rápido que podía y abría la puerta para verla sentada ahí  viendo por la ventana como todos los días.

La chica de las 9:45

Yo pensé en ti, tengo tantas cosas que contarte, lástima que no estarás para decírtelas, ahora tú estás lejos pero lo recuerdos están cerca , eh pasado por muchas muchas cosas primero que nada pues terminé la prepa los trabajos  finales estuvieron difíciles y me encargaron trabajos de  contabilidad y administración déjame  decirte que  a cada párrafo que  escribí un suspiro brotaba de mi boca con la esencia de tu nombre, tardé  mucho en terminar mi proyecto final.

Durante mi estancia en la prepa escribí una carta para un concurso y gané  el segundo lugar en todas las preparatorias,  ¿puedes creer que perdí contra una chava que plagió  una canción de  Silvio Rodríguez? fué  muy chistoso.

También trabajé como lavaplatos  en un restaurante y en 3 semanas  me subieron de encargado por que estudiaba y trabajaba ahora sé cocinar todo lo que  te gusta, cada que cocinaba, cada que lavaba trastes, cada que me quedaba hasta tarde limpiando estufas, fregando pisos y limpiando parrillas, pensaba en ti, en tu mirada pues todavía me pongo nervioso cuando te veo por la calle.

Subí de peso así que cuando te veía metía la pansa y me paraba derechito,  déjame  decirte que trabajé en la maquiladora y no me gustó  para nada, ahí solo estaba toda la tarde de 4:00 pm a 1:00 am cosiendo etiquetas y pinchándome los dedos con la agüja y las tijeras, cuando llovía me quitaba los zapatos y corría por los charcos  de agua a la 1:00 am  y añoraba que estuvieras ahí para jugar como niños bajo la lluvia.

Finalmente salí de ése  trabajo éra demasiado pesado y tedioso, pero éso no es todo,  cuando entré a trabajar al restaurante que te comento, pesaba  68k y en los 8 meses que trabajé  ahí  subí a 80k finalmente en la maquiladora no comía y bajé a 77k cuando fué ahí que decidí meterme a un gimnasio llevo 3 meses y ahora estoy en mi peso ideal cargo pesas olímpicas y mi cuerpo es resistente me gustaría decir que estoy musculoso y tengo cuadros pero no es así, aún estoy escuálido pero no estoy flaco ni gordito,lo triste del caso es, que cada que levantaba una pesa recordaba tu sonrisa, eras mi fuerza de voluntad cuando mi debilidad se asomaba por mi cuerpo, hacías que yo pudiese levantar las pesas y tener más fuerza, tristemente no estabas ahí para verlo.

Antes de entrar al gimnasio mis amigos tomaban y fumaban así que yo también  lo hacía cada que llevaba una cerveza a mi boca y expulsaba el humo de un cigarrillo, tu recuerdo inundaba mi cabeza, llegué al límite de ir a tu casa borracho  con mi guitarra y tocaba despacito para no despertar a nadie en una de las 3 ocasiones en que lo hice la última vez una persona llamó a la policía y escuché claramente cómo se dirigía hacía mí una patrulla así que decidí huír, ya no lo eh vuelto a  hacer.

Dejé  los cigarros y el alcohol cuando entré al gimnasio, llevo ya 3 meses sin beber, ahora estoy sentado, llegué del gimnasio,  justo ahora estoy sobre el lugar donde te pregunté sí querías ser mi novia estoy tratando de esconderme de un par de tipos que me siguieron por mucho tiempo espero no pase a mayores, ellos vieron cómo salí de una tienda y guardé el poco dinero que tenía, sólo quiero asegurarme de que leerás ésto y quiero decirte una frase que leí  hace un tiempo y quiero que te la grabes aunque ya no estés aquí:
"No olvides que te espero, no esperes que te olvide."