lunes, 17 de abril de 2017

Y cuando me preguntan por ti.

Hola, me llamo Emanuel, soy paramedico, llevo mas de 6 años en esto, y la verdad me gusta mucho, el empleo es bueno, por otra parte yo soy muy cuidadoso en mi trabajo.

Para contarte esta historia debo ser lo más breve posible, así que por favor, siéntate, cuelga tu abrigo en la pared.

Nosotros tenemos un acuerdo, sabemos donde viven todos, así que cuando nos llega un reporte en la colonia donde vivimos pasan el llamado a otra ambulancia dentro de la zona para evitar malos momentos si sabes a lo que me refiero.

Esa tarde de mayo, estaba en un rondin por la ciudad, pasando por las calles, no era una tarde en específico, el atardecer rosado estaba en su máximo esplendor, se veía tan lindo que pude ver una estrella bailando antes de caer la noche.

Era miércoles, en día de descanso de mis compañeros de ruta, yo pedí estar en una ambulancia que no era la mía, no quería estar en la guardia dentro de la base, la verdad es muy aburrido y estas ahí esperando los llamados, aunque en ocasiones te da un poco de miedo por la manera en la que hablan las personas al pedir ayuda.

Caían las 6:30 y estábamos platicando, cuando recibimos el llamado de la base, necesitaban ayuda y paramedicos en una calle, producto de un choque.

Las sirenas comenzaron a sonar y la tercera velocidad en len a avenida estaba a toda marcha en dirección a la mentada calle.

Valla sorpresita que te voy a dar pues seguro esperabas ésto, paramos en el fraccionamiento donde yo vivo, me dio algo de pánico por que mis compañeros al ver que entramos ahí se quedaron algo serios, me dio mucho que pensar la manera en la que me veían, así que les pregunté si pasaba algo.

Mis nervios bajaron un poco cuando pasamos mi calle, pero eso no fue todo, creo que lo que me dio más miedo en esa tarde fue el ver el auto de mi madre destrozado del salpicadero hasta la puerta, en los vidrios hechos trizas y un suéter cubriendo su cara para darle un poco de compasión al cuerpo tendido ahí.

Hasta el día de hoy me preguntan si estoy bien, pero solo me queda sonreír.

domingo, 16 de abril de 2017

La llamada.

Pasadas las 4 de la tarde estaba esperando que se llegara la hora, para levantarme y acto seguido ir a trabajar.

No bastó mucho tiempo para escuchar un par de ruidos dentro del cuarto de mi mamá pero como escuché la radio, obviamente alguien estaba ahí, me di cuenta que ya casi no hablamos, pues es solo un saludo, unas cuantas palabras y adiós.

Escuché que se reían desde el cuarto de mi mamá y antes de salir de la cocina tomé un vaso de agua.
Ya se iban a dar las 5 de la tarde, hora que el camión de el trabajo pasara por mi calle, así que salí con paso veloz a la puerta , cuando tome los audífonos de mi bolsillo, vi la silueta de lo que parecía ser mi mamá con el teléfono en la mano.

-"Apenas te estoy marcando, salí y dejé la radio prendida, te iba a decir que la apagaras".

La cita.

Y la verdad es que habrán miles de historias, pero la historia que te cuenta una persona, siempre es la más entretenida.
En una noche como cualquier otra, yo estaba trabajando en un conocido restaurante de la ciudad de Cuernavaca, y en ese restaurante, dado a que esta muy lujosos y bonito, los hombres piden ser el esposo de la chica la cual acompañan, en este restaurante no es para nada raro ver a dos personas juntándose en matrimonio.
Llevo trabajando más de 6 años ya que el empleo es grandioso y la paga aun mejor, gracias al restaurante pago mi universidad y mis cosas.


En fin, la historia no va de mi, voy a comenzar desde el día en que entre a trabajar aquí, exactamente una semana después, vi por primera vez una auténtica pedida de mano, el hombre en cuestión saco un anillo de color plata, y se arrodilló ante la sonrisa de aquella noble señorita, y como si fuese chiste, un reflector cayó sobre el temerario chico, al cual con una sonrisa le dijeron: -"si".


Cada día quince del segundo mes, podías ver a esos dos chicos sentados en la misma mesa al fondo, la cual llamaban para reservar esa mesa todo el tiempo, y aunque en algunas ocasiones por ordenes del gerente movíamos las sillas ellos tomaban las sillas y la mesa para sentarse juntos y cenar algo.

Fue así que se mantuvieron juntos, pues cada año que venía sabias que ellos estarían ahí.

No se si soy muy obvio, pero puede que ya hayas pasado por tu mente mi desenlace, pero sí, la cosa es que en unas ocasiones más de dos ocasiones recuerdo haberlo visto solo, cenando al lado una silla vacía, en ocasiones veía a su chica en una silla de ruedas y con los labios pálidos, me daba ese sentimiento, no tristeza, si no ese dolor empático, la chica pedía siempre muy poca comida, y hasta la sobremanera de ayudar a su esposa era algo tierno y triste, pues ella no movía mucho su cuerpo.

yo lo atendía, salvo que el hombre era muy reservado y sabia que yo era una persona de confianza, él, para pedirme su orden me decía
-"Lo de siempre Luis".
A lo que yo con una sonrisa le contestaba,
" Y para la dama"
su línea entre nuestro chiste era
-"Otro anillo"
Después de eso los tres caíamos en risas y burlas.


Llevo trabajando aquí mucho tiempo y cada día que pasa lo veo a el, el caballero ya no sonríe.
Toma su comida y después de algunos minutos hablando solo, se retira, deja el dinero exacto con algo de propina y se va.

No es de esperarse, el hombre quedo devastado, pero esa mesa sé que siempre será su lugar favorito.

Dos de Tres.

No quiero iniciar como cualquier tipo de historia, "Había una vez", "Hace tiempo", "Un día", si no distinto, Lo que me pasó ésa tarde fué algo muy trivial, chistoso pero trivial.

Después de salir del trabajo, me dirigía a donde mi casa, y justo al doblar en una esquina, una chica de cabello corto, ojos pequeños, labios bonitos y piel linda, se atravesó por el camino de mi bicicleta, para no arrollarla di la vuelta bruscamente, y fui directo a un árbol que estaba cerca de aquella banqueta.
Como historia de amor normal, me miró y viceversa, pero en lugar de pedirme perdón preguntarme si estaba bien, o levantarme, se quedó parada, levanté mis lentes y la pude observarla mejor aun, con los mismos lentes hechos trizas, ella siguió su camino a la escuela, y yo me sacudí, me quite la basura que estaba entre mis prendas.

No la volví a ver, no después de un mes, pero esta vez, entro por la puerta en el mismo taller de guitarra al que voy yo, y rápido la recordé, sabia que era ella, en mi mente no había espacio para dudas, sólo para su inusual manera de actuar.
No tenía la finta de ser tímida, más bien era una chica, tranquila pero se veía que si la hacías reír no pararía de reír por un rato, y la verdad esa era mi intención, la vi y me dijo en un tono curioso:

-¿Y tus lentes?


Me reí unos segundos a la par de ella y rápido le contesté que por qué ya no la había visto otra vez por esa calle.
Me dijo que no quería que la arrollara una bicicleta, sentí que la sangre corría por mis intravenosas poquito más rápido, sentí que mi estómago estaba lleno de esas estúpidas maripositas, no quería sentir nada por nadie la verdad, no tenía dinero y tiempo para una novia.
Sin embargo no sentía remordimiento el fijarme en ella, me parecía sencillamente perfecta, sentí que de verdad me estaba enamorando de alguien y que valía la pena, todos los días la miraba y con ese cabello tan característico de ella, ondulado y negro, no era la más bonita estéticamente, pero me volvía encantadoramente loco.

Pasamos platicando cada que nos veíamos en las mentadas clases, hasta que un día con esa espectacular sonrisa, y algo de incomodidad, que claramente salia de sus bellísimos ojos terminó por presentarme a su novio.

lunes, 20 de febrero de 2017

Suerte de principiante.

Cuando la conocí caminaba por las calles de la ciudad, buscando alguien, alguna dirección o alguna simple caminata tal vez.
Pasado algún corto tiempo me levanté de la banca en la que estaba, caminé hacia donde élla,  y le pregunté su nombre.

-"Dalila, me llamo Dalila".

Me lo dijo despacio y en un curioso tono, entonces  me dijo que no debería andar suelto por ahí preguntándole a las mujeres cuál éra su nombre, me enojó,  y acto seguido me dijo.

-"Sentí  que me preguntaste cuanto cobraba".

No tuve tacto para hablar con ella, y le pedí una disculpa, le dije que ésa no éra mi intención pero aún así ella estaba sintiendo gusto el acerme sufrir.

-"Díme cuál es la fórmula de el trinomio al cuadrado perfecto, si me dices, saldré  contigo".

Llegué el punto de odiar mi vida, odiar cuando me quedaba dormido en clase y cuando mis amigos me repetían todos los días el poner atención en clase, me resultaba más  sencillo poner mi cara en aquél pupitre, antes de intentar contestar le dije que siguiera caminando, que me rendía.

-"¿És enserio, así de fácil?".

Le tomé su mano, y mis dedos estaban entrelazados a los de ella,  acto seguido le hice una pregunta.

"¿Cuándo fué publicada la divina comedia?."

-"Tengo un aerosol de pimienta si no se la respuesta, tuve clases  de defensa personal durante 4 años, enserio crees que quiero acertar en la pregunta, ahora dime, si no la contesto
¿Qué me harás?."
Me dijo

Dudé  en decirle "No te dejaré ir", pero mis ojos estarían llenos de algun pimiento picante en un momento, mi temor ganó,  la solté y luego me dijo que caminara con ella, que tenía  prisa, antes de preguntarle la dirección me tomó  de la mano.

Como cuento, como una novela, como historia de niños, el chico raro había tentado a contra de su suerte,  todo parecía  que estaba dentro de un plan perfecto, hasta que llegamos a la preparatoria donde estudio y justo en su auto.

Estaba mi profesor de matemáticas, viéndome tomado de la mano de su hija.

Así que sí, estoy podridamente jodido.

martes, 7 de febrero de 2017

Insuficiencia.

El otro día, justo en el segundo día de clases, estaba sentado junto a un árbol y estaba cansado de caminar, la sombra que me regalaba aquel árbol de algunos veinte años, éra suficiente para cubrir todo mi cuerpo y relajar mi mente con el viento fresco.
Estuve revisando mi Facebook y la verdad  éra algo muy usual en mí, estaba en mi "time line", cuando fué ahí que ví la cara más bonita, y estaba tan linda como yo eh alucinado,  sus pómulos perfectamente formados estaban tan lindos como ningún otro, me dí a la tarea de mandarle mi solicitud de amistad,  y traté de no dejar morir mi esperanza pues tenía miedo de quedarme como una solicitud en su buzón,  justo como las otras veinte que estaban ahí.


Sin embargo, no fué así,  me aceptó y desde ése día me gusta escribirle cosas a ella, aunque sé que jamás las leerá, me gusta mucho acerlo, asi que siéntate  aqui conmigo, dale un sorbo a ese café  que reposa em tu mano, cruza las piernas y dime, ¿Creés que le guste?.


Nunca te eh visto y ya sé que me gustas,
No se ni de qué color es tu pelo y sé que es lindo
No tengo idea de cual es tu nombre completo y ya se que cuando lo dicen me sonrojo.

Tú quieres un príncipe azul y yo no llego ni a elfo o troll, como cuento de adas, a ti te dijeron  que un príncipe te íba a regalar unas lindas rosas rojas, pero jamás te advirtieron que un ogro te dedicaría canciones con su desafinada guitarra.

Te dijeron que un caballero llegaría en su corcel y te llevaría al prado, y olvidaron decirte que un elfo te regalaría unas monedas,  con un tallado a madera que diría  "Me gustas, pero no me gusta no ser suficiente para tí."

Soñaste con un vaquero el cual te salvaría en el último minuto en los rieles de un tren, y no imaginaste que un ladrón te quitaría las sogas y te regalara una rosa.

Lo curioso es que tu necesitas es un loco que te diga cosas bonitas, y no un pendejo que te haga promesas falsas, te haré sonreir, y tú aún así  desearías al que te hizo llorar, te quiero regalar una rosa, y aunque no te des cuenta que terminé con un dedo pinchado, ojalá no prefieras al que te regaló un tulipan de $50.00.


Y aunque no lo tomes en cuenta robaría todas las flores de mis vecinas, con tal de verte sonreír.

domingo, 5 de febrero de 2017

El Quejumbroso.

El otro día después de llegar a casa de trámites bancarios y transacciones,  llegué a dormir y me quedé pensando  en cómo és realmente mi ciudad  y cómo es que las personas  pueden llegar a confirmarse con tan solo unos cuantos pesos.

Te voy a relatar la cruda realidad,  te describiré en oraciones cortas  la realidad que viven mi   ciudad de hoy en día, por culpa de un mal gobierno, el cual vive atormentado y golpeando la ciudadanía y no conforme, les da falsas esperanzas cada época electoral.

En un país en el cual no cuenta con educación accesible, tiende a ser violento y desordenado, y para explicarte ésto te daré un listado de sinónimos y frases completamente reales.

Por que en mi ciudad
Al que está frente a un partido político, no se le llama "ladrón",  se le llama "Político"

Al que pinta en la calle no se le llama "Criminal"  se le llama "Artista Urbano" aunque sean rayones mal hechos.

A la empresa que paga poco menos del salario mínimo,  no se le llama "Esclavitud Contemporánea" se le llama "Trabajo".

Al chico que se viste de zapatos y camisa cuadros se le llama "Retrasado" y no "Amigo".

Al chico que viste como todo un "Vago" se le llama "Caballero".

Al hombre que esta detrás de un mostrador de banco se le llama "Recepcionista" y no "Mentiroso".

En mi ciudad se le llama "Arte" a una escultura hecha de cemento y ladrillos.

En mi ciudad un hombre que maneja la patrulla ah cometido más crímenes que el hombre que va en la parte trasera.

En mi ciudad, usar redes sociales se le llama "Intelectual"  y a los que leen libros, se les llama "Aburridos".


En mi ciudad, un restaurante de hamburguesas de estilo estadounidense, es mejor que un restaurante de comida tradicional.

Un lugar donde los profesores compran su plaza, o la heredan.

Un lugar donde traer tenis de marca es más importante que tener estudios de preparatoria.

Un lugar donde tener tres hijos antes de los 20 es una bendición.

Un lugar donde una persona vale menos si no viene de familia adinerada.

Un lugar donde un vagabundo se le conoce como
"Loco".

Un lugar donde un puente de  110 metros vale $65mpd.

Un lugar donde "Lote Baldío " es claro sinónimo de "Basurero"

Un lugar donde ganar $145.00 pesos diarios es un logro.

Aquí se el sinónimo de "Obesidad Mórbida"  es "Policía Municipal".

Aquí el "Vestir de Marca" es una forma clara de distinguir a una persona de dinero a otra.

Aquí el "Pederasta"  se le conoce como "Sacerdote".

Aquí los "Perros de raza pura" son usados como moneda de cambio.

Aquí una "Mujer de la vida galante"  que trabaja para su bebé,  se le llama "Puta".

Aquí los impuestos no aplican si son iglesias.

Aquí un sacerdote no es un criminal, si le roba el pueblo a base de un libro de historias fantásticas.

Aquí  se le llama "Músico" a una persona que edita canciones de manara digital.

Aquí por utilizar celdas solares,  se te cobra un impuesto por "Usar el Sol".

¿Y sabes que es lo peor?,  que así seguirá.